Desde hace unos 400 años había un registro de la cámara lucida que Kepler cito en "Dioptrice" (1611) , ya venia asistiendo a los dibujantes artísticos o científicos (microscopistas) a trazar sus dibujos. Este aparatejo a diferencia de la cámara oscura era portátil y no proyecta ninguna imagen, su función en lograr una superposición un objeto a estudiar en una hoja de papel de preferencia oscuro para no perder el holograma e la claridad del papel.
En cuanto la cámara oscura se necesitaba una habitación u oscurecer con una carpa y un agujero que proyectaba de pared a pared o de techo a piso la imagen exterior ayudando al rápida representación de la perspectiva y en otros usos mas ociosos como entretenimiento o juguete de asombro y vacilada.
Ahora pasando a los estudios de las imágenes en movimiento, como el taumaturgo, fenaquitoscopio, y sus receptivos avances técnicos y el avance de las emulaciones fotográficas, se avecina una carrera desde mediados del siglo XIX, entre científicos, inventores y creativos en lograr, dicho a groso modo transmitir con mayor eficiencia, un estudio de movimiento, un registro o una pantomima u obra teatral. Este nuevo despertar de las imágenes en movimiento o mejor dicho su captura de la ilusión de movimiento. su oferta de pensarse y estudiarse por otro medios, diferentes movimientos del entonces recién llegado siglo XX como el futurismo el constructivistas exploraron esta nueva herramienta en pintura contando autores como Boccioni, Dunchamp, etc.
No hay comentarios:
Publicar un comentario