jueves, 24 de agosto de 2017

Metropolis

Una guerra se avecina, la revolución técnica no solo nos trajo nuevas ideas, mejores maquinas, tambien trastorno algunas mentes que empezaron a jerarquizar estas; mejores ideas mejores máquinas, mejor color, mejores personas.
 El edén de la evolución técnica mostraba al descubierto una olla en europa a punto de reventar al calor de las ideas.
 En este caso el filme es un oráculo, y Maria (robot) su virgen vestal, anuncia parafraseando al führer: el destino del hombre es la guerra.
 Al abordar técnicamente el filme sobresale la manera  teatral de abordar el plano cinematográfico contar un historia premeditando cada escena gesto y diálogo (antípoda de el hombre de la cámara).
En metropolis las imágenes se apoyan en un guión que también aparece en forma de viñetas característica del cine mudo, a la par de la musicalización instrumental que brinda una mayor inmersión a las emociones de la película, en este caso podemos llamar al cine con su epíteto de "lenguaje total" en el que varias disciplinas se conjuntan para transmitir una lectura en específico dicho de otra manera un bombazo mediático. Así el cine pasó a ser una herramienta más del poder y sus fechorías, volviendo a la película me parece brillante el entramado de tomás es increíblemente preciso a la hora de  contarnos la historia, las viñetas solo aparecen cuando deben hacerlo reforzando los acontecimientos, la escenografía es de gran calidad y hace uso de maquetas y de imágenes fijas de fondo que me recuerdan a Reynolds.
 Ahora un puente en común con el hombre de la cámara es esa industrialización y la metáfora ya muy cercana de hierro a carne del hombre-maquina con esta idea que rondaba en esa época con gran fuerza. Fritz Kahn El hombre un palacio industrial.  de 1926 es una ilustración que muestra esta idea representando la fisiología del cuerpo con maquinas destaco la representación de los ojos un par de cámaras fotográficas.
Otro elemento digno de mencionar es la aparición de Moloch un elemento mágico a la hora de la ignominiosa explotación. Estas alegorías entre hombre, maquina y demonio son las características que el humano debe mediar hacia la mejor opción entre miles de muertos o una relación de comunidad en este sentido el cinematografo dispara mensajes ecumenicos con los cuales Fritz Lang acuñaba con todo sentido de razón, en 1932 Joseph Goebbels le encarga ser director de la UFA argumentando que su madre es de ascendencia judía y que no podía aceptarlo, a lo que Goebbels responde "Nosotros decidimos quién es ario y quién no" en ese año sale de alemania dejando a la que era su compañera y guionista Thea Von Harbou partidaria de las ideas nazis.
En fin al hablar del cinematógrafo es difícil dejar de lado el rubro político ya que el cinematógrafo como arma puede ser como el monstruo debajo de la cama.

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